No hacer nada siempre será una opción. La opción más fácil. (Y la más peligrosa).

Es más fácil ser víctima que intentarlo. Siempre existirá un pretexto en el cual escudar la inmovilidad y la justificación del status quo. Siempre habrá alguien más a quien echarle la culpa.

Para qué intentar algo diferente si…

Ya lo probamos antes y no funcionó.
Los competidores venden más barato.
(Y lo harán siempre, en cualquier industria).
El sector está en crisis.
El gobierno no ayuda.
La gente no tiene plata.
La competencia es desleal.

¿Y si no funciona?
¿Y si lo copia la competencia?
¿Y si el cliente dice que no?
¿Y si no se vende?
¿Y si nos va mal?

Todo esto es probable, siempre existe la posibilidad de fallar.

Pero…

¿Y si funciona?
¿Y si la competencia no lo copia o lo copia mal?
¿Y si el cliente dice que sí?
¿Y si se vende?
¿Y si nos va bien?

Puede hacer cualquier cosa, menos, dejar de intentarlo.

Quedarse quieto no es una opción.

Artículos Relacionados

Autor de Yellow, Detalles que Enamoran, Bueno, Bonito y Carito, El día que David venció a Goliat y Facebook Toolbox. Antes de fundar Bien Pensado trabajó para compañías como Coca-Cola, DuPont, Avery Dennison, Varta Rayovac y el Grupo Latino de Publicidad. Administrador de Empresas, Especialista en Psicología del Consumidor y MBA. Colombiano, lector compulsivo, testarudo por naturaleza y optimista por convicción. www.DavidGomezGomez.com

Posted on
Categoria: ESTRATEGIA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *